En una noche frágil de altura
precoz, movimientos a tientas, desaparece el foco y soy vulnerable a
lo que acontece sin respuesta. Vamos
enterrando el pecho en el mar de la incertidumbre que nos entrega la
muerte. El llanto me suspende el sentimiento y quiero permanecer en el
anonimato de la bruma que circunda.
La garza juega salta olas son su comba despierta mis instintos no diré cuales sonoro silencio de mares revuelto persiguiendo sonrisas la garza pasea la orilla es su complice.
Ramillete de estambre
no consigo agujas
y quiero coserme
trenzarme el silbido
y soltarlo al viento estoy entre cascadas difusas con perfumes de amaranto me persigues y loca de suspiros se me antoja decirte lo callado lo dormido lo cantado entre dunas danzas cantos serenos risas de fronteras abiertas me tienes lejos pero te veo entrar despacito