domingo, 26 de mayo de 2013

arañando el cielo



La lluvia persiste

Mis hábitos persisten

El viento se lleva los olores de azufre

Los llantos de mirra

Las palabras de amor quedan y requedan

Se plasman en las cornisas del espaviento

En las colinas de los montes de Portu

En las aceras mojadas, empapadas de visiones

Imágenes imperecederas que transportan la risa

Las caminatas empinadas

Encinas de bosques truculentos

que alcanzan las cimas

Los cantos de pájaros en la ventana

En el huerto de la esperanza

En los minúsculos puntos suspensivos de la hierba

Ilusiones mortales

Que esperan el instante del cuerpo iluminado

De la realización caudal de la belleza

De las corrientes de la ría a tu favor

A tu centro

A tu devenir de historia

Páginas de muros en construcción

Frisados por el camino desnudo

Se visten de poesía veraniega

La lluvia persiste

El pensamiento de aquella nube

Desciende en chorros celestiales

2 comentarios:

Pato Furlong dijo...

me ha emocionado. Un abrazo amiga!

Titina Blanco Otero dijo...

Gracias Patricia! siempre tan solidaria, un abrazo de trópico!